La moneda perdida (2:15)


Para explicarnos, cuánto nos ama,
Hizo el Señor, esta parábola:

Una mujer, hubo una vez, Que una moneda perdió En su cartera, tenía diez, Y solo nueve encontró.

Valía mucho, esa moneda Y un gran disgusto, le dio perderla. Se puso a buscar, sobre la mesa, Bajo la cama, en la despensa.

Por más que busca, no encuentra nada, Está la pobre, desconsolada.

Esa moneda eres tú Esa moneda soy yo Somos una moneda, De gran valor
Esa moneda eres tú, Esa moneda soy yo Somos como esa moneda Para el Señor.

Buscó y rebuscó, aquella señora, No descansó hasta la aurora El suelo barrió con una escoba Y revolvió la casa toda
Un brillo dorado, entre baldosas, ipor fin la he encontrado! Grita dichosa.
Llamó a las amigas y a las vecinas, Comieron pastel, en la cocina En el cielo también hay una fiesta
Cuando el Padre nos busca...y nos encuentra.

Esa moneda eres tú Esa moneda soy yo Somos una moneda, De gran valor

Esa moneda eres tú, Esa moneda soy yo Somos como esa moneda Para el Señor.